Incontables son las definiciones del amor que he escuchado
durante mi vida, innumerables teorías de cómo lograr que el amor dure para
siempre, recetas técnico – prácticas para “regar la flor” que lo único que
logran es esperanzarnos en una utopía.
Es contradictorio lo que digo porque creo en el amor y creo
que puede ser para toda la vida, pero al parecer estoy empezando a no creer en
las personas. Y justamente ahí está la imperfección del amor, el nacer en las
personas. Todos somos humanos, todos somos imperfectos y cometemos errores,
pero en el momento en que dejamos de ser personas y comenzamos a ser individuos
es cuando nuestra condición de seres con la capacidad de razonar y amar se ve increíblemente
acotada. Se comienza a pensar más en uno mismo que en las personas que
queremos, hacemos valer más nuestras necesidades que las del resto, tomamos sin
consideración los recursos que nosotros deseamos, por sobre las necesidades de
los demás, dejamos de amar.
¿Pero qué es el amor? ¿Es pasión, deseo, necesidad,
conveniencia, estabilidad, ternura, compatibilidad…? ¿Qué es lo que me motiva a
decir un te amo, a decir te quiero?
Se dice que son un conjunto de hormonas que se liberan
frente a un estímulo en particular, he ahí la razón de las mariposas en el
estómago, o las ganas de ver a alguien. El amor sería más hormonal que
emocional… Para mí eso es química, es atracción, pero no alcanza a ser amor.
Creo que existe un solo amor… el amor que viene de lo
divino, de lo eterno, de la esencia de todo. Unos lo llaman karma, otros lo
llaman Universo, yo lo llamo Dios. Para mi Dios es el amor perfecto, aquel amor
que no envanece, que no es jactancioso, no tiene envidia, no produce enojo o ira,
no produce dudas o temores… un amor sobrenatural.
Sueño con ser parte de ese amor y poder entregar una
fracción, aunque sea ínfima, de ese tipo de amor. Como ser humano, imperfecto,
me cuesta alcanzarlo pero siempre lo tengo en mente… Por qué hoy en día ya es
menos común ese tipo de amor? ¿Por qué damos paso a la lujuria, la pasión
desenfrenada y al descontrol? ¿Acaso los deleites y sensaciones de un momento,
de un segundo , son más intensos que el sentimiento eterno?
Seguiré pensando que el amor existe, porque si creo en el
amor, creo en un futuro…
