23/08/07

¿PARA QUE MATAR LA TORTUGA?

Yo me pregunto ¿Hasta cuándo seguiré persiguiendo el sueño de soñar?, porque, a pesar de todo, todavía no alcanzo mi ideal.

Siempre me he reconocido tremendamente inseguro, siempre pensando dos veces antes de dar un paso. Y cuando lo doy, en la mitad me arrepiento. Eso ofusca a mucha gente al rededor, pero por más que trato de dar seguro el paso, el miedo a trastabillar detiene mi camino.

Quizá necesite un consejo bien dado, aterrizado, pero tampoco ultraaterrizado, del estilo “en realidad todo lo que haces es una mierda”; porque tengo claro que hay aspectos rescatables de mí, tampoco soy una basura como muchos por ahí dicen. Sólo necesito un consejo, una palabra, algo que guíe mis pasos y me haga dar un cabezazo con la conciencia (esta sensación de vacío se debe a eso justamente). Requiero de un comentario imparcial, no familiar, quizá de un extraño, quizá de un amigo.

Creo que la cosa va por el agobio del día a día; el stress (ya, está bien, dije que no entraría a enfermarme de santiagosis, pero es inevitable). El llegar a la casa cansado y los niños jueguen y griten a tu alrededor...¿Qué será lo que verdaderamente buscaré en esta vida? Si ya tengo por lo menos la base, pero ¿será esta base? Ufff!!!
Mientras tanto, sigo pensando dos veces antes de dar el paso.
Conozco una persona que trata de sicoanalizarme en cada momento que tenemos contacto. Me hace preguntas capciosas, y me deja con una, dos, tres dudas. Trata de descubrir algo que ya no pudo hace tiempo atrás.¿Cuál es el afán? ¿Ver lo que hay dentro de una tortuga? Tú y yo sabemos que para descubrirlo tienes que matar la tortuga, pero ¿de que te sirve si ya esta muerta?¿no sería mejor dejarla vivir y quedarte con la duda? Si al final es mejor la presencia que la ausencia. Bostezo en tu análisis, mejor trata de ganarte un amigo, y no un paciente que no te va a pagar.
Share:

22/08/07

CONFESIONES SOLITARIAS (Parte II)

Pero todo esto no tendría sentido si pierdo mi esencia y las costumbres que siempre han viajado conmigo, como por ejemplo, perder mi vena artística. No he grabado nada mío desde hace dos años, aunque he escrito, pero no encuentro una inspiración madura como para componer mas que típicas cancioncitas de sentir adolescente, la letra simplona y contenido que no va mas allá de un “te amo”, “flor”, “alma” y “corazón” con frasecitas clichés sacada de un diario de vida de cualquier niñita púber. Es hora de escribir de verdad, y para eso me falta un “clic” interno y experiencias de vida suficientemente maduras.

¿Se dan cuenta que todo lo escrito anteriormente se relaciona? Eso es porque en todo este tiempo he desarrollado un sentido de autocrítica que antes no poseía. Pero llegar y abrir mi corazón no es fácil, de hecho hay cosas que aún no descubro y me asusta saber que puede haber más allá. No pretendo ser un esquizofrénico, aunque, per sé, lo soy, aunque pasivo.

Tampoco pretendo tener sesiones de psicoanálisis para que me curen de una supuesta locura, porque me gusta inyectarme una dosis diaria de infantilismo para no hacer tan tensas las situaciones que podrían derivar en peleas. Por eso hay cosas que no tomo tan en serio ¿Para qué? ¿Para contaminarme de Santiagósis*?


*Santiagósis= Mal que influye en las actividades de los santiaguinos: Mal genio, stress, etc.

FIN
Share:

21/08/07

CONFESIONES SOLITARIAS (Parte I)

Podría comenzar a escribir un texto no sabiendo lo que quiero decir. Es posible también que cree un soliloquio para exacerbar mi ego y así demostrar que sé escribir cosas con lindas palabras, pero lo he pensado: no lo haré.

Quizá me ponga a escribir cosas cursis como lo he venido haciendo desde hace 10 años. Cosas como “encontré la flor que creía perdida…” o “no sé como decir terrenalmente que eres poesía para mis ojos…”. No puedo pretender seguir siendo un adolescente cuando casi tengo 27 años.

Hace algunos días atrás tuve una conversación con una ex polola y me di cuenta de que había en mí un montón de preguntas que creía respondidas, además de una abismante cantidad de capítulos no cerrados en mi vida; y es hora de cerrar cada uno de ellos, dando la cara por fin.

Pero para poder dar la cara al pasado, primero tengo que saber que es lo que tengo actualmente a modo de inventario y decidir libremente que capítulos son imperantes cerrar.

Tengo que definir cuales fantasmas aún rondan mi mente y puedan de una u otra manera amargarme la existencia, aunque me daré mi tiempo, no seré tan precipitado; porque si hay algo que quiero aprender de la vida, es a tomar las cosas con calma.Durante muchos años la eterna constante en mi vida es siempre dejar las cosas a medias, me doy cuenta que mirando hacia atrás, el camino que he trazado está lleno de baches; agujeros que son producto de dejar la máquina botada a medio camino para tomar otro sendero. Producto de todo ese recorrido me encuentro hoy en día casado hace 6 meses, con un hijo y descansando en la tranquilidad de empezar a cerrar con calma cada capítulo inconcluso en mi vida.

CONTINUARÁ...
Share: