12/06/23

Un amanecer que ojalá hubiese sido eterno

En el lienzo del horizonte, el sol emergió tímidamente entre nubes de oro y rosa, bañando el cielo con su resplandor. En ese amanecer mágico, ella y él se abrazaron, sus miradas entrelazadas reflejando la promesa de un nuevo día lleno de amor y aventuras compartidas. El suave murmullo de las olas susurraba secretos al viento, mientras el aroma del rocío despertaba los sentidos. En silencio, se dejaron llevar por el espectáculo celestial, sintiendo cómo la magia de aquel momento fortalecía sus lazos. En ese amanecer, el universo conspiraba a su favor, creando un recuerdo eterno en la historia de su amor.




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24/07/22

Sin Control 2

No me quiero perder cada detalle de ti. Te mueves y me rodeas, como si fuera tu presa. Tu respiración se agita, me desea, me quiere tener.


Pero te contienes.


No quieres atacar, pero tus manos tiemblan al despojarme de cada prenda que va denotando mi desnudez a medida que lo vas haciendo. Me tienes a tu merced. 



Te paseas frente a mi, y el balanceo de tus formas me hacen sudar frío. Deseo tocarte, perder mis manos por la marea de tu cuerpo. Quiero todo de ti.


Te arrojas sobre mi. Dos cuerpos desnudos bailando al son del deseo y los gemidos.


Despierto. Era un sueño. Un sueño que quizás algún día quisiera vivir… contigo.

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21/06/22

Sin Control

Esta noche apareciste en mis sueños, y no me lo esperaba. Te pusiste frente a mi, desafiante toda tú. 



Y ahí estabas, ante mi, con mirada pícara. Te paseabas y me desesperaba tu silencio. No me querías hablar y solo me mirabas.


Susurraste cosas al oído. Si, me inquietaron. Me pusieron nervioso. Me quisiste excitar, y lo estabas logrando.


Tus ojos jadeaban el aire que sobraba entre los dos, y me respondiste con una mano en mis hombros, con la yema de tus dedos recorriendo mi brazo. Me quise descontrolar, me estabas toreando, pero me detuviste. Tú querías tener el control.


Tus dedos eran electricidad recorriendo mi cuerpo. Y te alejaste. Querías que te viera de pies a cabeza. Luego lo comprendí : tu ropa cae frente a mí. Te desnudaste. 


Mi cuerpo tiembla frente a la majestuosidad del tuyo. Ya no puedo más. Tengo que hacerte mía.


(Continuará…)

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08/06/22

Sin Miedo al Éxito

 Las paredes que envuelven nuestra vida nos enseñan a que hay que romperlas para poder salir y descubrir todo el mundo qué hay por fuera.

No es fácil romper nuestros propios límites. No cuando toda una sociedad te empuja hacia tu interior.

Seamos fuertes. No temamos al éxito.



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27/10/21

El Único Abrazo

 Nuestras miradas se cruzaron sin pedir permiso y nuestro deseo se encendió. Ese cruce dejó varios heridos y damnificados a su andar. Todo era prohibido y lo sabíamos.

¡Que más da! ¿Qué nos puede quitar de nuestra vida, si solo hablamos con la mirada?

El encuentro, tan casual como sentir la fragancia de una persona al pasar, tan espontáneo como una foto inesperada, tan ardiente como un volcán en erupción, nos sumió en escasos segundos en una imaginación ávida de sensaciones, de delirios, y de manjares ocultos de la vida.

Luego, nos presentaron. Nos acercamos. Nos besamos en la mejilla y nos dimos un abrazo.

El único abrazo. Ahí me di cuenta que ambos sentimos y pensamos igual.




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13/07/21

EL POEMA DE TU CUERPO

Cae el agua por tus formas, y tus poros sienten esa humedad que te da la ducha, y recuerdas nuestro encuentro cuando nos entregamos, cuando resbalaban nuestras manos al ritmo del jabón que se deslizaba por entre nuestras piernas, cuando gemías desesperada cada vez que me aproximaba a ti...

La mujer que me siente cercana estando lejos, así, desnudos, jadeantes, desesperados, bailando la danza del placer, ¿y por que no? Si para bailar solo se necesitan dos, presenciales... o no.



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12/03/21

FRENÉTICO

 "¡PAREN ESTE MUNDO QUE ME QUIERO BAJAR!"


    Así reza la frase que algún ingenioso le puso a Mafalda, pero que nunca dijo. Justo en este instante estaba buscando si en realidad esto aparecía en alguna tira cómica, pero no. Nunca lo dijo.

    Independiente de todo eso, quiero que el mundo pare un ratito. Más que una reflexión, es una súplica que nace de la manera más visceral que jamás haya sentido decir.

    Así que tú, mi amigo lector que lees estas líneas, por favor busca en alguna parte del planeta algún freno de emergencia, y escríbame en la caja de comentarios, porque mi vida se ha vuelto tan frenética, que ni siquiera puedo terminar esta columna como quisiera.




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