En este
último tiempo, junto a mi hermano, hemos
dado felicidad a personas que estimamos, sorprendiéndolas en un día especial,
por ejemplo para el día de la Madre o para el cumpleaños. Seguido a todos estos
eventos y con todas las pilas puestas, mi hermano me dice, ahora te toca a ti
ser sorprendida. La verdad es que es una pena que eso no suceda, en toda mi
vida de joven – adulta, jamás han logrado sorprenderme con nada, siempre lo descubro
todo antes.
Quizás
las personas que me rodean no tienen la habilidad que tengo yo para montar una
sorpresa, o quizás soy muy perceptiva y me doy cuenta con el mínimo detalle, que
algo está pasando.
Igual
es triste, porque muchas veces he tenido que fingir que estoy sorprendida para
no desanimar a la o las personas que han estado preparándome algo especial.
Por eso
te digo hermanito, no te preocupes, si quieres hacerlo tendrás que esforzarte
mucho y aun así, capaz que lo descubra igual….un beso para ti.


















