Sucede comúnmente que cuando te acuestas cansado, al otro día niegas levantarte, ya sea porque quieres seguir calentit@ o porque tu cuerpo exige más descanso, e incluso en algunas ocasiones la cama te habla y negocia contigo "un ratito mas", pero a mí me sucedió una situación que nunca antes me había pasado, y que sale fuera de todo libro.
Me acosté aquella noche a la hora que acostumbro, entre las 23 a las 23.30 hrs. Era viernes por la noche, no había mucho que hacer, por lo que me entregué a Morfeo.
Soñé un resto, desperté, fui al baño, regresé, seguí durmiendo, volví a soñar, recobré mis energías, y ya estaba listo para levantarme... a las 1.30 de la mañana.
¿Dónde está Einstein para recordarme que el tiempo es relativo? ¿Porque a veces el sueño es tan grande que cuando pestañeamos ya han pasado 7 horas y aún quieres dormir más? ¿Por que cuando quiero dormir sólo duermo dos horas y ya me siento repuesto?
Son ese tipo de cosas en las que pienso, que me hacen llegar a la conclusión de que en esta vida náda tiene lógica ni sentido...
