29/05/12

El mal de amor I


Foto tomada por Richie DeSilva

Cuando te miras a ti  misma, te preguntas ¿Cómo puedo haber cambiado tanto? ¿Cuánto tolero? ¿Hasta cuándo?

Cuando pase el tiempo, luego de esta dependencia afectiva de personas inconvenientes, lo verás con ojos de sorpresa. Te miraras a ti misma y pensarás que lo que viviste era ridículo. Él se ha transformado en el centro de tu vida. Te persigue y controla pero luego no sabes dónde está.

Sus celos, que antes creías que eran amor, te das cuentas que son simples caprichos e intento de manipularte. Esos celos son una sutil manera de meterte en una cárcel, quitándote todo escape posible.

¿Por qué siente celos? ¿Por qué no te deja ni vestirte linda? ¿Por qué no te deja conversar ni con tus con tus amigas tranquila? Sus celos tienen que ver con una forma de control sobre tu persona. Vestirte linda y ponerte linda, es estar bien contigo misma e implica que pueden acercarse otros hombres, que sean buenas personas.

Tus amigas y familia se sorprenden mucho de tu forma de hablar. Hablas todo el tiempo de él. De lo que hizo  o dejó de hacer. De lo que te dijo y dejó de decir.

Tu familia te ve sufrir sin poder hacer nada por ti. Mientras tus amigas, se sorprenden. Te dicen la verdad, cuando las dejas hablar. Pues tu tendencia es contar con pormenores detalles, para otros sin importancia.

Lo que  buscas es entender la situación. Él no te ama. Quizás no puede amar a nadie más que a su propio ombligo. Pero lo que buscas cuando lo cuentas, es que alguien te diga lo contrario...

Continuará la próxima semana.
Share: