24/07/12

¿Quién Las Entiende? (Tercera Parte)


“LOS ERRADOS SOMOS NOSOTROS”


Con anterioridad hemos intentado entender el comportamiento de nuestras amadas y queridas damas, hemos intentado por todos los medios de  descifrar aquel dialecto tan complicado, aquel lenguaje bipolar (y hasta tripolar en casos extremos) de nuestras hermosas féminas. Nos hemos dado cuenta de la incapacidad que tenemos de adivinar lo que su mente está pensando y mucho menos lo que nos terminará diciendo; probabilísticamente es una función que escapa a las leyes matemáticas, llegando a una “distribución anormal” con “desviación variable”.

Se ha señalado y hasta redactado verdaderos manuales acerca de los tipos de mujeres: la calienta sopa, la amiga con raspe, la mojigata , etc. Se ha hecho un esfuerzo por generar instructivos de advertencias y consejos sobre qué hacer o no al momento de la seducción, dependiendo del tipo de mujer.

La verdad es que ellas pueden ser muy frías, calculadoras y despiadadas si lo necesitan para obtener lo que desean. Uno cree estar engatusando a una mujer, quizás porque nos sonríe, quizás porque nos trata amablemente, quizás hasta sólo porque se detuvo a observarnos…  pero lo único que está pasando ahí es que ellas juegan con nosotros, están construyendo un camino hacia lo que anhelan y nosotros somos, simplemente, un poquito de asfalto más en la pavimentación.

¿Pero qué ocurre que volvemos a caer una y otra vez en sus redes? ¿Por qué no podemos realmente aprender de las caídas pasadas y levantarnos victoriosos con la capacidad de superar esta adversidad? ¿Por qué diantres somos tan débiles?

Es cierto, las mujeres pueden ser como quieran, pueden ser lindas, feas, amables, pesadas, sexys, sensuales, mentirosas, pero nosotros somos los pavos que les creemos. Si fuéramos más inteligentes y nos asociáramos como género, uniéndonos en un rotundo NO, las mujeres se verían obligadas a modificar su estrategia para alcanzar lo querido y hasta quizás, sólo quizás, se podrían transformar en personas  de un solo pensamiento y decir.

Lamentablemente eso es una utopía, nunca lograremos vencer a estas sirenas que nos engatusan con sus divinos encantos, a estos manjares preparados con un sutil veneno, a estas musas que no se quedan quietas para poder retratarlas en la tela de nuestro corazón.

Sí, estamos acabados, pero nos queda una salida…  podemos disfrutar de ellas mientras dure su engaño, mientras obtienen lo apetecido, manteniendo firme nuestro pensamiento y corazón para no sufrir más de la cuenta. No creer que podemos jugar con ellas, porque la verdad es que ellas ya jugaban con nosotros mucho antes.

¿¿¿Enamorarnos???  

Difícil situación, si nos enamoramos estaremos irremediablemente a la merced de sus decisiones, estaremos náufragos en el mar de sus hormonas, de sus ideas y de sus contradicciones; aunque quizás, a lo mejor, en una de esas, puede ser, tal vez, por qué no, con mucha suerte¡¡, encontramos a aquella mujer que sí nos es leal, que sí nos corresponde de la misma manera, que sí nos entrega un cariño sincero..

Al fin y al cabo, los pavos somos nosotros por seguir creyendo, pero no nos queda otra más que seguirlo intentando, con tantos intentos… ¿¿cómo una no podrá ser la indicada???

¡A SEGUIR PARTICIPANDO!
Share: