04/04/12

Cansancio

Esos momentos en que ya nos das más, en que quieres mandar todo a la punta del cerro, que estás colapsando y necesitas más que nunca el apoyo de todos, esos todos te hacen más difícil la tarea.  Cuando todo te pesa, cuando ya no quieres caminar y sientes el cuello endurecido por el estrés, y ya no te quedan caminos por andar.  Respiro pensando en el mañana en que todos esos sacrificios  serán recompensados y darán sus frutos.  Ruego a Dios la recompensa de tanto esfuerzo, y de los seres de luz que lleguen a mi auxilio.

Luz, luz, luz, ilumina nuestros caminos, ese empeño afanoso de todos por lo material y el olvido de las almas y de nuestros cuerpos, por poner por encima de todo el tener cosas y de dejar los corazones olvidados por status.  Y ese estúpido anhelo de ser como todos y de entrar en una dinámica de autodestrucción.
Espero volver a mirarme al espejo y no haber dejado pasar los años, el amor y el hijo, por vanidad absurda y grotesca de dejar de ser la del montón y querer cambiar el rumbo.  Espero que los costos de estas decisiones no sean demasiado altas y los frutos a cosechar valgan lo sufrido.

Aviso Importante: Las ideas expresadas y las imágenes mostradas son obra de los propios autores salvo en los casos que se indique, en cuyo caso se mostrara un link a su contexto original.
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