Esta pregunta va para los varones: ¿Han visto lo bien que se ve la pierna de la mujer cuando ésta usa zapatos con taco? – Excelente, ¿verdad? Y más cuando la mujer lleva falda corta o mini.
En un principio, el uso del taco en la mujer fue una tendencia muy exclusiva para eventos importantes o con un grado de formalidad, sin embargo, hoy en día el mercado muestra una gama de diseños para todo tipo de ocasiones, formales e informales, incluso deportivos.
En realidad, el uso del taco ha ido creciendo, las mujeres nos atrevemos mas a usarlos, especialmente aquellas mujeres que son bajitas. El usar taco, estiliza la pierna y además, en forma instantánea pareciera que viene con un palo de escoba que se instala en tu espalda y te mantiene en una postura derecha, permitiendo caminar casi como una modelo.
Todo tiene un lado bueno y un lado malo, y por supuesto el lado malo de usar zapatos de taco es el costo que significa para nuestros pies.
Hay personas que están acostumbradas a este tipo de zapatos y que andan con ellos con una comodidad única, pero a pesar de eso igual se enfrentan con los mismos problemas que otra, que nos los usa muy a menudo, como las famosas durezas o callos, que se instalan en la parte baja de los pies inmediatamente detrás de los dedos, donde recibes todo el peso de tu cuerpo y como él sabe eso, manda a los trabajadores de nuestro cuerpo a poner refuerzo en esa zona para permitirnos vernos lindas, mientras los pies se nos transforman en verdaderas piedras de carne… nada que hacer, así mismo pasa con nuestro pequeño dedo del pies que después de un tiempo parece tener una mochila encima.
Y no nos olvidemos de nuestros talones, especialmente en verano, si no le echas crema, no los limas, terminas teniendo grietas que amenazan con sangrar, aunque esto último no importa tanto…lo peor es que duele y se ve horrible…el glamour se va a las “pailas”. Ahí comienza a ser rentable la sesión de pedicure, incluso de podología.
Pero no podemos dejar de lado, algo con que toda mujer, que usa zapatos de taco, se tiene que enfrentar: “las calles”. Qué difícil es andar en esas calles hechas con adoquines, o en mal estado, o por lugares con caminos de tierra o piedecilla… nadie más que nosotras sabemos lo que eso significa.
Pero no se preocupen los varones que aprecian el uso de los tacos, aunque mucha de nosotras quisiéramos volver a los “zapatos bajos”, eso no ocurrirá porque “primero muerta que sencilla”

