Anoche hablando con una entrañable amiga con la cual no había tenido contacto hace muchos años atrás, supe que se iba a separar. La razón: según ella, se acabó el amor.
¿Por qué se acaba el amor?
Como todas las cosas en la vida, todo pasa por un proceso, en el cual por múltiples factores la convivencia diaria se va agotando: rutina, estrés, problemas externos a la casa, problemas internos, desafíos, experiencias desagradables, etc.
Los matrimonios que llevan años de experiencia nos dicen que las claves para mantener el amor y la cohesión en la pareja a través del tiempo son la paciencia y la templanza. A eso, y por experiencia propia podría agregar también que un tercer factor es el carácter de cada uno, lo que finalmente determina si existe el complemento o no en la pareja.
En base a eso podríamos señalar que muchas parejas han fracasado porque como un rompecabezas, una pieza no se adapta a la otra, originando problemas en la interna de la pareja, así como también en cada uno. La frustración hace presa fácil del hombre y de la mujer. Eso muchas veces deriva en rencillas que si no es bien contenida, pueden acabar en violencia intrafamiliar.
Por eso es importante darse cuenta a tiempo cuando el tono de la conversación va en aumento, es el momento preciso de dejar la discusión para cuando los ánimos se calmen. Sobre esa base se cierne el establecimiento de la pareja y en ese punto de inflexión sabemos si resultará o no a través de los años.
Otro de los factores que es muy importante son las ganas de perseverar. Cuando no es así no hay una real proyección de la pareja y esto se denota cuando uno se imagina una vida a largo plazo sin incluir a tu contraparte amorosa.
Otro punto importante es el comportamiento ("hoja de vida"), de ambos componentes de la pareja. En este punto quiero detenerme un momento, ya que es muy importante. En este aspecto entran fuerte el conocimiento que se tienen mutuamente y la confianza que se profesan. La carencia de cualquiera de estos elementos esenciales, puede llevar a equívocos, malentendidos, que desencadenarán inmediatamente un muro de hielo que es difícil derretir. Por eso es muy importante tener las cosas claras y no confundirnos. Debemos abrir bien los ojos para que este tipo de cosas no terminen en un conflicto innecesario, por consiguiente, el desgaste de la pareja.
¿Qué hacer cuando nos damos cuenta de que el amor se ha acabado?
Tenemos dos claras opciones, ambas generan distintos niveles de impacto tanto en la pareja, como en los hijos, si los hubieran.
La primera es dejar el lugar común. No prolongar la agonía mas de lo necesario. Conversar las cosas con la pareja para que las cosas queden claras. En este punto es muy importante nuevamente el conocimiento y confianza mutuos.
La segunda es volver a intentarlo. Este es el camino más difícil y complejo ya que este proceso lleva meses o años para darse cuenta si fue la decisión acertada, o no.
En la claridad de nosotros está la única llave para mantener una relación de pareja sanas. Las discusiones y diferencias SIEMPRE existirán, pero no es motivo suficiente para que una pareja se quiebre.
Mi consejo personal para todos aquellos que están en una situación así, es que tienen que hacer lo que la conciencia les dicte, pero no piensen solamente en sí mismos, piensen que hay un entorno que también se verá afectado.

