Y hablando de historias de metro (debo ser claro, muy pocas veces comento el origen de lo que escribo), esto se me ocurrió un dia en que precisamente iba en el tren subterráneo rumbo a mi trabajo y me llamó la atención una mujer de muy lindos ojos que iba leyendo un libro que lleva por título "Sabrina contra el imperio del zapping", de Rebeca Rodríguez Rus, mas conocida como Rebeca Rus. No he tenido la oportunidad de leer el libro, pero creo que en algun momento lo haré.
Cuando desperté junto a ti esa mañana iluminada no podía creer lo que estaba ocurriendo en mi vida. Verte a mi lado, compartiendo los secretos que me moría por develar. Al voltear lo que más me llamó la atención es que estabas leyendo a Rebeca Rus. Pensé que no gustabas de la lectura. De repente volteaste y tus dos faroles me alumbraron. Tenías el pelo tomado, y nuevamente no podía caber en mí. La dulzura de tu mirada desde la época del colegio siempre me ha embobado, pero esta vez era especial. Intento no alterar tan sublime momento. Solamente te observo. No tengo nada más que hacer. Puedo morir tranquilo. Pero mejor si lo hago entre tus brazos.