Desde el momento que apareciste todo lo nublado de mi vida desapareció en un instante. Comenzó a salir el sol y junto con él mi felicidad. Sobraban todas las palabras y los gestos, porque solamente éramos tu y yo. Y por más que mi vida sea un espiral interminable, el sólo hecho de que existas aunque no estés a mi lado me da fuerzas para seguir viviendo. Porque me enseñaste que el amor hace que el alma salga de su escondite, y aunque pongan mil puentes entre tu y yo los caminaré solamente para alcanzarte... O hasta que te bajes del metro y se cierren las puertas tras de ti.