Luego de todos estos años de ir contra la corriente, de decirle a tu gente que no te interesa mi bolsillo sino lo sincero y puro que hay en mi corazón.
Nuestro amor es tan grande que lo hemos materializado y está entregado a Morfeo en la habitación contigua.
Tanto esfuerzo, tanta lucha, pero tanto amor. Ahora que te veo desnuda en mi cama, noto que tu cuerpo no es el mismo de antes. Tu cara al igual que la mía va evidenciando el paso de los años y las canas quitan terreno a tu blonda cabellera, síntoma inequívoco de la experiencia de lo vivido, que no es poco. Ese mismo rayo de luna que nos acompaña en la penumbra roza tu rostro... La luna puede sentirse celosa de que yo pueda acariciarte todos los días.
Es la magia de hacer el amor con el corazón.