No se si cruzando la carretera seré atropellado. Pero mi miedo no es
ese: mi temor radica en lo que hay en la vera del otro extremo del
camino. ¿Seré capaz de cruzar de una vez por todas?
Ni yo mismo lo sé.
Tengo en mi interior demasiados sentimientos encontrados que quieren
expresarse, pero los contengo como una especie de autocensura.
Con el tiempo he canalizado todo lo negativo para convertir en ríos de
positivismo.
También he descartado gente innecesaria en mi vida. Sólo gente que
aporte, nada de cosas y gente amarga.
Así confío en que la vida, mi vida será mejor.