Treinta años de vida.
Además del cambio de folio, es el cierre de una etapa, y el comienzo de un nuevo capítulo en la vida.
De los veintisiempre quedaron la madurez tanto física como sicológica, los noviazgos en serio y una que otra experiencia que nos deja marcados de por vida.
Y que nos deparan los treinta?
Según algunos pocos, es el comienzo del fin: cuesta más encontrar trabajo, aparecen los primeros síntomas visibles de la edad, y definitivamente se acentúan nuestros vicios.
Pero muchos otros pensamos que físicamente hay cambios, pero que debemos interpretarlos de buena manera. Pero eso es lo físico.
Mentalmente también modificamos nuestro comportamiento. Esto va de la mano con la madurez emocional en los hombres y la plenitud de madurez en las mujeres, que como es lógico siempre va más adelantada que en los varones.
Luego de tanto análisis hormonal y sexual podríamos llegar a una conclusión?
Posiblemente no podamos concluir un tema sin diferencias mediante, pero lo que más tiene valor es lo que uno quiera proyectarse en la vida, no importando la edad física o mental que se tenga. Más importante es tener claro lo que uno quiere llegar a ser. La idea es que cuando veamos la vida hacia atrás, digamos "en realidad estoy conforme con lo vivido".
Finalizando, ciertamente cada año vamos experimentando cambios físicos, unos más notorios que otros, lo importante es asumirlos para no perder el objetivo principal de la vida de cada ser humano: vivir.