Es así esta nube: impredecible. No se con que fenómeno natural me esperará al día siguiente, sin embargo sabe muy bien que la estoy observando, por eso siempre está ahí.
Y siempre estuvo, porque es una nube especial; aparece en invierno y en verano, de día y de noche.
Aparece cuando menos lo espero y me despierta para recordame que no tengo que dormir. El día que lo haga, lloverá. Y lo hará para luego desaparecer. Y junto con ella lo haré yo.