
CAPÍTULO 7
Pablo volvió a su casa aquella noche y se sentó en el suelo, al lado del ventanal del balcón, la luz de la luna entraba con una tenue presencia.No sabía que hacer, si lo que vió desde un comienzo lo dejó paralogizado, lo que vivió en ese instante lo termino por desarmar por completo.
Si estaba con ese hombre, ¿por qué lo seducía? ¿acaso no es suficiente lo que se entregan mutuamente?
De pronto, algo iluminó su mente: el acudirá a su ayuda, será su héroe y rescatará a su amada de las garras del mal. Acto seguido, reflexionó: "no puedo pensar ese tipo de cosas, eso está mal, ella me gusta, pero como podré luchar contra alguien que sólo con la billetera puede conseguir todo, incluso el amor de una mujer..."
Justo cuando estaba en esas cavilaciones, su celular suena y el llamado de Susana llegó en uno de los momentos más complicados de la noche, pero al parecer ella lo sabía, y antes de que Pablo dijera "alo", la voz de aquella rubia sentenció:
-"Te espero mañana, a las 5 en la puerta del teleférico San Cristobal, adiós".
-"¡Susana, esp...!" - fue todo lo que Pablo pudo pronunciar.
Esa noche no pudo dormir. Tenía muchos sentimientos que revoloteaban confusos en su cabeza, la odiaba, la amaba, la despreciaba, pero la necesitaba... y mañana sería el encuentro en el que podria confesar todo lo que siente, pero ¿como?
Ni él sabe lo que dirá en ese encuentro...
Continuará...


