09/07/12

No hay envidia sana

Aviso Importante: Las ideas expresadas y las imágenes mostradas son obra de los propios autores salvo en los casos que se indique, en cuyo caso se mostrara un link a su contexto original.

Lo recuerdo claramente, me enojé contigo por algo que no tenías la culpa y de esta manera me alejé de ti porque por mas años que intentara avanzar en la vida aparece alguien que te supera en todo sentido, el problema es que la envidia se empezó a apoderar de mí y te envidié, pero la envidia no es sana en ningún sentido.

Me sentí triste y enrabiado. En mi empresa llevaba 4 años y alguien que llevaba menos que yo ya le habían subido el sueldo, entonces me empecé a cuestionar, pero inconscientemente te comencé a odiar. Ahí me di cuenta lo terrible persona que era y los pensamientos primitivos que me rondaban solo demostraban los pésimos sentimientos que se pueden incubar.


Pero en mi interior me sentía estancado, desilusionado, pensando en que todos mis esfuerzos no fueron bien valorados, y así me sumí en una depresión absurda, lánguida, irrebatable. Me sentí profesionalmente una mierda, un ser al que no importa lo que hiciera, quedaría estancado en esta vida por decisión de terceros. Pero en ese momento comencé a renacer y mis ojos se abrieron, el mundo se paró ante ellos y me enrostró que aún hay mucho por descubrir y que mis posibilidades eran, son y serán infinitas, solo hay que subir un peldaño más allá y ver que el horizonte que se extiende ante mí. Te debo una disculpa, pero gracias a eso reconsideré mi comportamiento ante la vida, quiza más que pedirte perdón, deba darte las gracias, porque tu avance en la vida me abrió las alas y me di cuenta que puedo volar más allá, aunque haya gente que intente tirarte el suelo, una y otra vez.
Share: