
Viendo que una prima dará el si en el altar prontamente, he recordado que de pequeña siempre mi sueño fue tener un boda hermosa, llena de flores y un vestido único. He crecido y mi sueño se ha modificado, ahora me gustaría en la playa con pocas personas y un vestido simple. Pero meditando esto del matrimonio, si bien es un hermoso ritual, he comenzado a pensar y a razonar lo que uno promete en este acto. Prometer amar a alguien por el resto de tu vida, ¿realmente puedes prometerlo? Si los sentimientos pueden cambiar de un tiempo a otro, si los hechos a veces te hacen dejar de amar. Claramente uno quiere poder amar por el resto de los días, pero de ahí a prometerlo es un punto de la discordia, ¿amar por compromiso?
Quisiera sentir que me aman por como soy, y no por que se comprometieron a hacerlo. Y si no funciona y nos separamos, ¿no fui una persona honesta en prometer algo que no cumplí? ¿entonces mentí?. Porque hay que pensarlo, las relaciones humanas están difíciles, y nadie está libre de que tu relación no se complique.
He pensado que vivir juntos sin firmar ningún documento esta bien, porque es solo amor el que te une y no un contrato; y no decir me casé y tengo que soportarlo, terminando en tribunales porque juró amarme y no lo hizo por lo tanto, ¡que me de dinero!, pero no puedo prometer un sentimiento tan puro y noble como el amor, aunque quiero poder hacerlo.