{Columna con Audio - Usuarios webmail deben cargar el blog para escuchar}
Morena cadenciosa, hoy desperté con las ganas de hacerte una casa en el aire, así como siempre me lo has dicho, y quizás ahí poder sentirnos en el cielo recordando lo hermoso del pasado con los ojos puestos en el futuro. Alguna vez me cortaste las alas, pero supiste en ese momento que tenia muchas alas para llegar al sol. Cuando no estuviste conmigo me reflexioné cuanto me haces falta mi amor, y también abusamos de lo simple cuando te decía que este amor es demasiado bueno y cuando nos reíamos de la gente cuando decían que con una sola mano tapamos el sol. Era un amor violento el que nos fulminó, tu lo sabías, pero el destino me hizo mirarte en silencio, y con fe me di cuenta que eras feliz, y me gustaba que lo fueras, cuando en aquella época cada puerta de un colegio te traía a mi mente... pero ya no estás aquí, me has hecho tanta falta porque dejaste latiendo un corazón de amor sin dueño. Sin embargo, ese amor del bueno que sentí por ti, aunque prometí no hacerte daño y tu me prometiste que siempre a mi lado querías vivir, aún vive en mi corazón, como cada rosa esparcida sobre el mar de mi vida. Mi alegría son tus ojos.