23/08/11

El amor se mata con un golpe

No quiero hacerlo, pero lo estoy haciendo. Golpes van, golpes vienen. No quiero darme cuenta que te estoy golpeando. Dentro de mi, unas ganas inmensas de llorar, pero mi cara demuestra rabia. El orgullo herido te lleva a tomar decisiones estúpidas. En la penumbra de la noche tu cara con desazón después del acto vergonzoso. Ya me equivoqué. Es demasiado tarde para pedir perdón. No quedaron huellas físicas, pero sí huellas en la mente, en el sentimiento, en el amor propio. Ya lo sé, tengo que salir de todo esto.

Ahora que pienso, fui un estúpido. Una mujer no se merece un trato así. Una mujer nos trajo. Una mujer nos cría. Una mujer nos da su amor incondicional y nosotros lo desechamos con un par de puntapies. No pediré perdón. Quien reconoce sus faltas se engrandece. Aunque en mi caso, y sólo en mi caso, quizá solo sea motivo de vergüenza.

He llegado al final del camino, no merezco todo esto. Quizá ya es demasiado para mí. Un ser humano que falta el respeto de esa manera no merece vivir. Y yo ya he tomado mi decisión. Voy a pedir perdón, solamente porque no tendré otra oportunidad de hacerlo. Perdón por haberte lastimado, por hacerte daño, por ser el causante de tu desazón, por defraudarte, por...


Share: