Cuenta la leyenda que en el otoño de 1535, salió del Cusco, rumbo a Chile, el conquistador Diego de Almagro, con unos 500 españoles y diez mil indígenas. Entre ellos llevaba, como rehenes, a Huillac Huma, último sumo sacerdote del culto del sol, con su hermosa hija de 23 años, la Ñusta (princesa).La joven logró huir y se refugió con algunos seguidores en un oasis de la Pampa del Tamarugal, que dominó a sangre y fuego. Ejecutaba sin piedad a todo extranjero o indígena bautizado que cayera en sus manos. La llamaban la “Tirana del Tamarugal”.
Pero... un día apareció un joven y apuesto minero, Vasco de Almeida. La Ñusta se enamoró perdidamente e inventó la forma de demorar su muerte.
Tal era su amor, que, en los meses que siguieron ella se convirtió al cristianismo y él la bautizó. Cuando sus seguidores descubrieron su traición, los mataron a ambos bajo una lluvia de flechas.
Años más tarde, un evangelizador español descubrió entre las ramas de tamarugos una tosca cruz de madera. Enterado de la tragedia, levantó en el lugar una capilla.
En estos tiempos se celebra en el lugar la tradicional Fiesta de La Tirana, esta fiesta de la tradición religiosa se celebra cada 16 de Julio desde inicios del siglo XIX, en honor a la Virgen del Carmen, congrega a 213 cofradías del Norte Grande del país que, con la danza de 10 mil bailarines aproximadamente, coloridos trajes y música, dan vida a una de las expresiones de devoción popular más grandes e importantes de Sudamérica.
Lo más característico en esta fiesta es la presencia de las danzas, las que duran entre 45 y 60 minutos, cuando los bailarines llegan al Santuario saludan a Cristo en la Cruz del Calvario que está en la entrada del pueblo, luego siguen caminando hasta llegar al templo donde saludan a la Virgen, a la que llaman cariñosamente “Chinita”. Luego del saludo los bailarines danzan en los alrededores del templo, pueden llegar a danzar entre 2 a 7 veces por día, incluso hay algunos que danzan de madrugada, dicen que a las 5 de la madrugada es la hora ideal para danzar, exactamente cuando el termómetro marca 2 grados Celsius bajo cero.