21/06/11

"El Drama de Natalia" - Capítulo 1

Capítulo 1

No era un día más en Hadápolis. Era el día de la Gran Ceremonia y Elisabella despierta con el canto de los pajarillos en su ventana. Se graduaría por fin de hada. Se levantó rauda y fue a buscar a Natalia.

- ¡Natalia! ¡Natalia! ¡Despierta dormilona!

Natalia abre los ojos y se encuentra con su traje de graduación: era un vestido blanco con cintas celestes y rosadas en el talle. En la parte inferior aplicaciones de encaje que la harían parecer el hada que siempre soñó ser.

Una lágrima de emoción corrió por sus mejillas, pero el grito destemplado de Elisabella la volvió a la realidad.

- ¡Ya voy! - gritó Natalia desde su balcón.

Natalia tiene 17 años. Es la menor de dos hermanos. Farius es el encargado de su familia luego de la muerte de su padre Anton en la batalla del Hades. Tal como él, es soldado del ejército de Hadápolis.

Su madre es un hada retirada. Ve en sus hijos la proyección de ella en la vida. Sólo practica la magia para inventar nuevas recetas que sólo ella conoce.

Con Elisabella son amigas desde que tienen uso de razón. Han recorrido toda su vida juntas y nunca se han separado. En la familia del Rey Luminoso es considerada la cuarta hermana.

Es el día de la Gran Ceremonia, el más importante para una aspirante a hada. Para llegar a graduarse deben pasar diez años de entrenamiento intensivo. Se comienza a los siete años. A los varones de Hadápolis se les enseña a ser soldados cuyo fin es proteger a las hadas en la misión que les envían a la Tierra.

Pero las tropas están mermadas, luego de la batalla del Hades, en el cual hados y ángeles derrotaron a Satán y su tropa de ángeles caídos. Al Rey Luminoso le había llamado la atención un soldado ángel, hijo de su amigo Herelius, llamado Robertus. Era fuerte y joven. Al ver sus tropas notablemente disminuidas, el Rey pensó en Robertus para hacerse cargo del Gran Ejército de Hadápolis.

Natalia solía dar siempre un paseo acompañada de Elisabella a la plaza. Esta vez quiso ir sola. Quería que ese día fuera distinto a los demás.

Como ella estaba acostumbrada a pasear por la plaza, conocía cada rincón de ese lugar, por eso le llamó la atención tan linda flor multicolor y se acercó a ella.

Al olerla se comenzó a tornar todo borroso, hasta que cayó desvanecida.
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