Navegando por internet y buscando recuerdos y vestigios del pasado, me encontré con este pensamiento escrito por mí el 19 de Marzo del 2000, podríamos decir que es mi primera columna, publicada en el entonces sitio de mi amigo José Castillo llamado "Jóvenes Cybernéticos". El link aún existe y es éste. Llevaba como título "Un Día de Romanticismo" (sinceramente no recuerdo haberle puesto título, por lo que los créditos de éste se los daré a José).
"Hay días en que quisiera navegar por el mar de tus pensamientos para así poder saber lo que sientes por mí. De repente lo logro y con mi bote de fantasía recorro toda tu vida hasta tropezarme con un mal momento. Lo tomo en mis manos y lo guardo en mi morral. Cuando la calma era intensa, me encuentro con una piedra en forma de sufrimiento pasado. También lo guardo en mi morral. Llego a las costas y al desembarcar me saludan tus fantasías en forma de sonrisas. Al adentrarme en el terreno de tus sueños me encuentro con un castillo de ilusiones rodeado por una cerca de perseverancia. Llego al lago de tus deseos y encuentro una pequeña foto mía, la recojo en mis manos y le escribo un "TE AMO" y la dejo ahí. Después de caminar y caminar por el camino de tus vivencias, me amenaza un temor, logro darle caza y lo guardo en mi morral. De pronto me encuentro en una inmensa montaña de sentimientos, que parece difícil llegar a la cima. Trato de llegar, pero mas de una vez me tropiezo y vuelvo a subir, y esta vez lo logro y en la cima hay una imagen tuya que me dice "gracias por llegar hasta donde nadie ha llegado: mi corazón".
"Hay días en que quisiera navegar por el mar de tus pensamientos para así poder saber lo que sientes por mí. De repente lo logro y con mi bote de fantasía recorro toda tu vida hasta tropezarme con un mal momento. Lo tomo en mis manos y lo guardo en mi morral. Cuando la calma era intensa, me encuentro con una piedra en forma de sufrimiento pasado. También lo guardo en mi morral. Llego a las costas y al desembarcar me saludan tus fantasías en forma de sonrisas. Al adentrarme en el terreno de tus sueños me encuentro con un castillo de ilusiones rodeado por una cerca de perseverancia. Llego al lago de tus deseos y encuentro una pequeña foto mía, la recojo en mis manos y le escribo un "TE AMO" y la dejo ahí. Después de caminar y caminar por el camino de tus vivencias, me amenaza un temor, logro darle caza y lo guardo en mi morral. De pronto me encuentro en una inmensa montaña de sentimientos, que parece difícil llegar a la cima. Trato de llegar, pero mas de una vez me tropiezo y vuelvo a subir, y esta vez lo logro y en la cima hay una imagen tuya que me dice "gracias por llegar hasta donde nadie ha llegado: mi corazón".