Sin darme cuenta, rápido como una estrella fugaz, ha pasado el tiempo desde que mi vientre se tornó de algodón, con una textura suave y con olor a ternura. Se repetía la historia por segunda vez, donde la mirada cambia, donde el rostro se vuelve cálido, donde las manos nuevamente son suaves. El pensamiento se nubla en emoción y los sueños florecen como las más hermosas de las flores…Quien no ha pasado por el camino de lo maravilloso de la creación, no entenderá jamás que la emoción, la paz y el amor van tomando forma dentro del misterio de la vida. Única y gloriosa es la etapa en que primero somos nosotros antes de ser yo.
…Dedicado a mis hijas