Un día cualquiera, conversando de la vida, recibí una invitación que me pareció interesante.
Escribir es una terapia para el alma y el corazón, ayuda a dar vuelta la página con más rapidez y sanar las heridas profundas y las no tanto.
Pero no sólo los malos momentos, en particular compartir los buenos, es una carga gratis de aquella energía positiva, que a veces es tan escurridiza.
Espero que mis palabras sean un aporte a la Columna Ególatra a quien he aceptado, con mucho agrado, la invitación.....
Escribir es una terapia para el alma y el corazón, ayuda a dar vuelta la página con más rapidez y sanar las heridas profundas y las no tanto.
Pero no sólo los malos momentos, en particular compartir los buenos, es una carga gratis de aquella energía positiva, que a veces es tan escurridiza.
Espero que mis palabras sean un aporte a la Columna Ególatra a quien he aceptado, con mucho agrado, la invitación.....