Capítulo especial de larga duracion
- ¡Mi señor, los prisioneros han escapado!
- Conozco este lugar como la palma de mi mano, por eso tomé el lugar de Belcebú. No te preocupes querida Natalia.
- Mi señor, ese ya no es mi nombre...
- Lo sé, Pandora. Y porque me has demostrado lealtad te hice mi mujer. Pues bien, puedo sentir sus presencias, pero, oh, están separados. Oh, y van hacia el Ludorium! Sería bueno darles una bienvenida a nuestros invitados.
Elisabella se desplazaba por el sendero que Robertus le había indicado. La colina por donde caminaba mostraba un altar en el fondo del paisaje infernal. Tenía dos camas de piedra que en su base mostraba las huellas de una tortura descarnada. En medio de sus cavilaciones, irrumpe una voz que retumba a sus espaldas.
- ¿Observando la esencia del mal, querida amiga?
Elisabella volteó y se encontró frente a frente con la que pese a todo aún consideraba su amiga.
- Natalia, ¿por qué estás haciendo todo esto?
- Dos cosas "amiga". Primero, mi nombre es Pandora, princesa del mal. Y segundo sólo te contaré mi historia, y como sé que acabaré contigo, te quedaras con el secreto.
Y así lo hizo. Elisabella quedó fría con el relato.
- Y ahora que estas informada de cómo llegué acá, te eliminaré, pero antes quiero que sepas algo muy importante: me derrotaste en aquella batalla del bosque, pero me he alimentado lo suficiente de la magia de tus amigas hadas. ¡Prepárate!
- Así que fuiste tú quien hirió mis alas - la cara de desazón del hada mostraba la tristeza - para mí seguirás siendo Natalia. Aunque hayas cambiado. El mal finalmente te consumió, pero yo sé que en el fondo...
Pero la frase de Elisabella no alcanzó a finalizar cuando nota que un rayo de luz se dirige raudo hacia ella. Lo logra esquivar.
Fagano localizó a Robertus por aire. Desde ese mismo lugar le atacó con una bola incandescente de fuego. El ángel no logra percatarse a tiempo. El fuego de poder logra dañar su brazo derecho antes que con sus alas alejara el peligro.
- ¡Liama sanctis! - exclama Robertus, al tiempo que desde sus manos se desprende un haz de luz que va directo a Fagano, no logra evitarlo y lo encapsula. Los esfuerzos por liberarse eran inútiles.
La batalla librada por Elisabella y Pandora estaba marcada por la voluntad de no atacar por parte de la primera. Sentía que no era correcto atacar a un ser querido.
Por otro lado Robertus mantenía en la cápsula de luz a Fagano. Robertus aprendió este poder de Carcano y fue el mismo método con el que limpió a su discípulo cuando fue convertido al mal. El ángel pensaba que sería un método útil para no seguir combatiendo, pero Fagano lanza un rayo por la boca que logra destruir la prisión de luz. Robertus había subestimado el poder que ahora poseía el príncipe del mal.
De repente un gran rayo de luz cegador lo ilumina todo, a continuación se oye un gran grito femenino. Robertus logró reconocer a Elisabella en ese grito. Se detiene la batalla. Fagano sonríe.
A lo lejos una figura sube por este rayo de luz. Parece inconsciente.
Robertus despliega sus alas y vuela raudo hacia el lugar de donde proviene ese macabro espectáculo. En medio del vuelo ese fulgor se desvanece y el cuerpo suspendido cae sin vida.
- ¡Elisabella! ¡Elisabella, responde!
La princesa hada entreabre los ojos. Con la mirada algo parece decir. La voz del malvado interrumpe el momento:
- Al parecer tu amiguita va a morir igual como lo hizo su madre - Fagano dice - que lamentable por el rey Luminoso, ahora también se quedará sin hija.
La carcajada que suelta enciende la ira de Robertus. Quien torna sus ojos negros y sus alas comienzan a crecer más de lo normal. Una metamorfosis había comenzado a manifestarse, ante la mirada atónita de Fagano y Pandora.
No te pierdas el capítulo final de esta historia...
07-03-2011
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"Entre Ángeles y Hadas" por Ricardo Rodriguez (Richie DeSilva) se encuentra bajo una Licencia Creative Commons Atribución-NoComercial-SinDerivadas 3.0 Unported.
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