En aquellos tiempos todo parecía tan simple... La pubertad nos acechaba y estábamos en la mitad de una metamorfosis. Te había visto crecer los ocho años anteriores y ahora que estamos en primero medio nos hacemos más compañía que antes. Verte todos los días me hace bien, disfruto tu presencia.Yo para ti era tu mejor amigo, pero yo moría por ti, y esa era la diferencia.
Los meses pasaban y mi corazón se reventaba al escuchar cada relato tuyo sobre tus conquistas. El eterno karma del amigo que no tiene el valor de atravesar el puente por miedo a caerse.
El sentimiento duró oculto lo que tarda la gestación de una nueva vida. Matar o morir, blanco o negro, todo o nada. Mi amor por ella no respetó mi silencio y salió a relucir.
No vi tu cara, pero sabía lo que sentías: decepción.
Con los meses supe que era mutuo el sentimiento. Pero elegimos la amistad por sobre el amor. A veces hay decisiones que pueden parecer absurdas, pero son más lógicas que la lógica misma.
Porque no nos arriesgamos no quiere decir que seamos cobardes, a veces es corecto quedarnos con lo que tenemos que es más valioso frente a lo incierto.