16/10/08

Yo estuve ahí (y se lo puedo contar a mis nietos)

Cuando estaba viviendo en El Salvador, jamás me imaginé que vería otros partidos que no fueran de Cobresal en el estadio "El Cobre". Viví con mi equipo la Copa Libertadores, la pena de los descensos a 2a, la alegría de los ascensos a 1a. Siempre con mi equipo.

Este año, tuve la ocasión de ver a mi equipo jugando de visita un par de veces: contra Melipilla donde ganamos 2x1 y contra Palestino, donde perdimos 3x1. Pude conocer la victoria y la derrota. Pero nada parecido a lo que me ocurrió el día de ayer.

Iba saliendo de mi trabajo, con mi panorama hecho, o sea ver el partido de Chile v/s Argentina por la TV, junto a mi hijo. Pero un compañero de trabajo me dijo que como se tenía que quedar hasta tarde en la pega me dijo que si quería una entrada para el partido. UNA ENTRADA PARA EL PARTIDO!!!!, claro si que con la única condición que le devolviera la colilla al otro día.

Igual dudé, porque igual quería ir con mi hijo, pero como ya eran las 18.15 era imposible pasarlo a buscar, y ademas no tenía otra entrada... por lo tanto me dirigí con otro de mis compañeros y nos fuimos al estadio.

Cuando entramos los Carabineros me quitaron mi encendedor... pero me daba lo mismo, nunca había ido a ver a Chile y menos contra Argentina. Pese a que no tenía mucha fe, ya que en el partido anterior lo perdimos de visita jugando horrible, así que finalmente pensé que iba a ser un trámite para Argentina el partido con Chile.

Cuando comencé a subir la escalera que daba al estadio, comencé a observar la inmensa cantidad de gente. Nunca había visto a tanta gente reunida para un partido de fútbol, todos de rojo, y en una esquina un poco de albicelestes saltaban por su selección.

Me costó encontrar mi asiento, ya que los números en las ubicaciones del Estadio Nacional eran un tanto ilegibles. Pero cuando logré dar con él, por fin pude quedarme tranquilo. Dios quiso cambiar mi panorama de la casa al estadio de manera súbita e inesperada.

Comenzó el partido, luego de un himno que no se escuchó mucho desde la banda de los Carabitates. En la tele se escucha clarito, pero eso no impidió que cantara fuerte, como si se tratara de una guerra.

El partido transcurría y me daba cuenta que la Roja estaba segura de si misma, de todas maneras Argentina es de esos equipos que pueden jugar mal todo el partido, pero te hacen un gol y ganan el partido, asi que no estaba tranquilo.

Minuto 35 y estalla el Estadio Nacional de Chile. Gol de Orellana. Gol de Chile. Gol Histórico. Lo grité como nunca antes lo hice con gol alguno de mi Cobresalito, lo grité con el alma. 60.000 almas sintiendo lo mismo que yo... que emoción... indescriptible. Colosal. Único.

De ahí al resto del encuentro fueron nervios, emoción, cosas que no se pueden explicar. Hay que estar ahí. Y yo estuve ahí.

CONTINUARÁ...
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